Habrá sangre… y es inevitable

Habrá sangre… y es inevitable. Mes con mes pasará y no hay nada que puedas hacer para evitarlo. Sin embargo, para cada mujer este periodo sangriento será diferente. Cada mujer experimenta la menstruación de manera distinta: hay quienes no sienten nada, quienes sufren algunos días, quienes sufren todos los días, quienes no saben cuándo pasará y a quienes les llega con tanta precisión como reloj suizo. Pero pocas hay a las que no les importe.

—¿Qué te pasa?
—Nada.
—¿Segura? ¿Hay algo que pueda hacer por ti?
—¡Ya te dije que no tengo nada!

Desde siempre, esos días del mes son algo de lo que no se debe hablar e incluso debe esconderse, sobre todo cuando se es adolescente y el morbo es exponencial. No es un tema de discusión pública e incluso llega a ser vergonzoso si alguien se entera.

—Vamos a nadar el fin de semana.
—No puedo.
—¿Por qué no? Anda, di que sí, nunca quieres con nosotros a ninguna parte.
—Es que… No, no puedo. Ya será en otra ocasión.

Y no sólo se trata de estados de ánimo; la salud también está de por medio. En algunos lugares de la India, las mujeres lavan a escondidas los paños que utilizan durante su periodo y los ponen a secar en la oscuridad de sus habitaciones, evitando que se sequen bien y facilitando el crecimiento de bacterias y hongos causantes de infecciones. Y en estas situaciones ni siquiera existe un diálogo sobre lo que sucede, se espera que la mujer, milagrosamente, se cure y que se las ingenie como pueda.

Todas estas situaciones, lejos de reducir los inconvenientes, únicamente los hacen más grandes. En lo personal, creo que la vida de hombres y mujeres sería mucho fácil si se hablara abiertamente de ello y se prestara más atención a entender y respetar el complicado proceso hormonal que atraviesan las mujeres cada mes. Con ello, nos evitaríamos muchos malos entendidos.

—¿Por qué estás tan sensible? Ya hemos tenido esta discusión mil veces, ¡es sólo una amiga! Ya bájale, parece que estás en tus días. Ni tú te soportas.
—Sí, estoy en mis días, así que no puedo evitarlo.
—Ah. Está bien, entiendo. ¿Te parece si hablamos de esto en otro momento, cuándo estés más tranquila?
—Ok, te llamo luego.

Como dicen en mi pueblo: hablando la gente se entiende. Hay muchas cosas que desmitificar sobre nuestras formas de vida, y una de ellas es la creencia de que somos seres simples. Hombres y mujeres somos entes sumamente complejos que atraviesan momentos buenos y malos. La única manera de llevar la fiesta en paz es conocer cuando se pasa por y uno y cuando por otro, para poder brindar apoyo cuando sea necesario. Y hasta de las situaciones difíciles se puede sacar provecho: se ha comprobado que cuando la mujer está en sus días es mucho más sensible, por lo que las relaciones sexuales pueden ser mucho más intensas y satisfactorias en algunos aspectos.

Delirando desde un lugar no muy lejano,

Lady D.

Fotografía de la serie There Will Be Blood (Habrá sangre), de Emma Arvida Byström.

Fotografía de la serie There Will Be Blood (Habrá sangre), de Emma Arvida Byström.

Les recordamos que hasta mañana 31 seguiremos recibiendo textos. Pueden enviarlos por facebook o al correo revistadetournement@gmail.com

Las participaciones serán publicados en nuestro sitio.

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